Impuesto al cheque: Tribunal Fiscal avala el pago en efectivo

A pesar de fallos de Cámara y un dictamen de la Procuración que salieron todos en contra, el Tribunal insiste en que en casos excepcionales en que el giro de los negocios así lo requiere, el depósito de efectivo en una cuenta del proveedor no es una maniobra para evadir.

A pesar de fallos de Cámara y un dictamen de la Procuración que salieron todos en contra, el Tribunal Fiscal de la Nación insiste en que en casos excepcionales en que el giro de los negocios así lo requiere, el depósito de efectivo en una cuenta del proveedor no es una maniobra para evadir el impuesto al cheque.

Por el contrario, se convierte en una práctica lógica ya que exigir al contribuyente el depósito previo de las sumas que percibe en efectivo en una cuenta propia, para luego efectuar el pago al proveedor a través de un medio bancario, traería aparejado un costo que terminaría anulando un margen de ganancia escaso. Más presión para que decida la Corte Suprema de Justicia.

Ahora en la causa Piantoni Hermanos, el Tribunal Fiscal, reitera su doctrina de los casos Máxima Energía y La Angostura. Pero esas sentencias fueron revertidas por la Cámara en lo Contenciosos Administrativo Federal, que le dio la razón al fisco. Esta es una nueva oportunidad para que los jueces de Apelaciones estudien la cuestión, consideró Carlos Fernández, de Crowe Horwath, a El Cronista.

La ley de impuesto al cheque no significa “necesariamente la utilización compulsiva de medios bancarios cuando las circunstancias que rodeen a las distintas operatorias económicas justifiquen, excepcionalmente, la aceptación de otros medios cancelatorios de las obligaciones, como ocurre en el caso”, dijo el Tribunal Fiscal en la causa Piantoni Hermanos.

La reglamentación de la ley de impuesto al cheque habla de un sistema de pagos organizados. Cuando el contribuyente hace esto para evitar usar las cuentas bancarias y por lo tanto, pagar el impuesto al cheque, es ilegal y habrá que pagar el impuesto, explicó Fernández.

En la causa Piantoni, al contribuyente se le exige el impuesto al cheque por depósitos en efectivo que realiza en las cuentas bancarias de su proveedor Massalin Particulares. Es un distribuidor mayorista de cigarrillos y productos de tabaco. Diariamente, al cobrar parte de las operaciones, las cancelaba mediante el depósito en la cuenta bancaria de Massalin, pero desdoblando dicho pago, con cheque por la parte del precio correspondiente al producto (precio puro) y en efectivo por el componente impositivo. En el expediente, negó que esto fuera un sistema de pago organizado, sino una modalidad particular, típica, lógica y básica de operar comercialmente en el mercado.

“En la causa, el Tribunal Fiscal viene siendo coherente en sus apreciaciones pro contribuyente y dice que no cualquier cosa es sistema de pagos organizado. El gravamen no implica necesariamente utilizar compulsivamente medios bancarios, cuando hay circunstancias que obligan a no usarlos. Porque exista este impuesto, no se puede obligar al contribuyente a cambiar la esencia de su negocio. Por más que se hagan pagos en efectivo, no significa que se hicieron a sabiendas, organizando un sistema de pagos para eludir el impuesto. Y en este caso, prima –para el TFN– el tema de usos y costumbres, y de realidad económica de la operación”, relató Fernández.

Fuente: iprofesional.com

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