Servicio Doméstico: El Senado aprobó el nuevo régimen

Introdujo modificaciones al proyecto, con lo cual deberá volver a Diputados para su sanción definitiva.

El pleno del Senado aprobó este miércoles las modificaciones al nuevo régimen para empleadas domésticas, por lo que el proyecto, que ya contaba con media sanción de Diputados, volverá a la Cámara Baja para su aprobación.

La iniciativa reconoce al personal doméstico derechos y beneficios del resto de los trabajadores amparados por la ley 20.744 (Ley de contrato de trabajo) tales como límites de horarios de jornadas, vacaciones, licencias por maternidad, aguinaldos e indemnización por despidos.

Al momento de la votación en general, el proyecto obtuvo, de manera unánime, 65 adhesiones.

En particular, el oficialismo impuso al dictamen modificaciones en los artículos 17, 21 y 72. En el artículo 17, que refiere a documentación del trabajador, se agrega a la AFIP en dicho proceso. En el 21, dicho organismo también se ocupará, junto al ministerio de Trabajo, de confeccionar los recibos de sueldo. Y el 72 –inciso “e”, la institución mencionada también se encargará de parte del proceso de aportes y obra social.

El Régimen

La iniciativa considera trabajo en casas particulares a toda prestación de servicios o ejecución de tareas de limpieza, de mantenimiento u otras actividades típicas del hogar.

En este sentido, la nueva normativa considerará como tales también a la asistencia personal y al acompañamiento de miembros de una familia -o quienes convivan en el mismo domicilio o con el empleador-, así como el cuidado no terapéutico de personas enfermas o con discapacidad.

El proyecto ya plantea que las empleadas domésticas tendrán derecho a una jornada que “no podrá exceder 8 horas diarias o 48 semanales”, y que su labor normal diaria “no podrá superar las 9 horas”.

Además, se deja en claro que la dependiente contará con un descanso semanal de 35 horas corridas a partir del sábado a las 13 horas y se establece la extensión de las licencias anuales a 14 días si la antigüedad fuera de entre seis meses a cinco años.

De acuerdo con el proyecto, la empleada tendrá derecho a que se le entregue ropa y elementos de trabajo, así como también podrá requerir de “una alimentación suficiente que asegure la perfecta nutrición”.

Asimismo, deberá otorgársele desayuno, almuerzo, merienda y cena. Tendrá, además, un seguro de cobertura por los riesgos del trabajo.

La propuesta parlamentaria establece el derecho a “un reposo diario nocturno de nueve horas consecutivas como mínimo, que sólo podrá ser interrumpido por causas graves y urgentes”.

En caso de que la empleada doméstica preste horas suplementarias, el empleador deberá abonar un recargo del 50% calculado sobre el salario habitual si se tratase de días comunes y del 100% en días sábados después de las 13 horas, domingos y feriados.

Las vacaciones no podrán asignarse en cualquier época del año, como actualmente ocurre, sino que deberán otorgarse entre el 1 de noviembre al 31 de marzo.

Por otra parte, agrega que, vencido el plazo para efectuar la comunicación por parte del empleador, si la misma no se hubiera practicado, la dependiente podrá ejercer ese derecho -previa notificación fehaciente- de modo tal que la licencia concluya antes del 31 de mayo.

Además, se prevé expresamente que las retribuciones correspondientes a esta licencia deberán ser abonadas al comienzo de las mismas.

Los artículos que los senadores cambiaron apuntan, entre otras cosas, a incorporar licencias en casos de adopciones y la obligación de pagar un monto por estudios para menores contratados para realizar este tipo de servicios.

El debate

La primera en hacer uso de la palabra fue la senadora kirchnerista y titular de la Comisión de Trabajo de la Cámara alta, Ana María Corradi (Santiago del Estero), quien destacó que con el proyecto se continúa avanzando en cuanto a la “consagración de derechos para los argentinos”, y agregó: “Este congreso y este Gobierno desde 2003 viene trabajando por inclusión y justicia social”.

Además, la legisladora explicó, entre otras cosas, que los jóvenes de entre 16 y 17 años realizarán jornadas de seis horas diarias y 36 semanales, mientras que el trabajo quedará prohibido para menores de 16. Para los adolescentes que trabajen, los empleadores estarán obligados a “garantizar la terminalidad educativa”, según detalló la senadora.

Por el radicalismo, el jujeño Gerardo Morales resaltó los beneficios del proyecto pero pidió, como disidencia al dictamen, que se incluyera el pago de la Asignación Universal por Hijo (AUH), aunque el oficialismo contestó que el límite es el salario mínimo que ahora recibirán los trabajadores.

La solicitud del legislador radical fue avalada también por la senadora de la Coalición Cívica (CC) María Eugenia Estenssoro, que señaló: “Si queremos que sea exitoso, si queremos que haya blanqueo masivo y que tengan la misma protección, pero si se quedan sin AUH, no va a haber una respuesta como la que esperamos”.

Por el lado del peronismo disidente, la puntana Liliana Negre de Alonso mostró satisfacción, entre otras cosas, en cuanto a extender el período de prueba de uno a tres meses, mientras que su compañera de bancada Sonia Escudero sumó el apoyo del bloque al pedido de Morales.

El proyecto, en el que se reconocen derechos y beneficios amparados por la ley 20.744 (Ley de contrato de trabajo), contó con un apoyo unánime y fue girado a Diputados, donde se habían realizado cambios.

Fuentes: iprofesional.com / cpcecba

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