Ajuste por inflación: ¿Por qué la profesión insiste?

El término Moneda Homogénea en los tiempos actuales ha quedado un poco fuera de moda. ¿Porqué los Contadores y Empresarios insisten en que se les permita ajustar por inflación los Estados Contables?

Inflación www.sbasualdo.com.ar

En un interesante artículo y con la claridad de exposición a la que nos tiene acostumbrados, el Cr. Lucas Gastón Bustos nos explica brevemente en su web (http://www.lucasgastonbustos.com.ar) algunos de los problemas y riesgos derivados de la falta de aplicación del ajuste por inflación.

No soy técnico, lo aclaro. Pero me permito esbozar algunas líneas por el tema en cuestión.

Todas las semanas nos informamos de que un Juzgado o la Corte Suprema admiten recursos a personas (físicas o ideales) dando lugar a la aplicación del mecanismo de ajuste por inflación.

En primer lugar, los Estados Contables de un ente, para ser útiles a los fines de su preparación y brindar información confiable y fidedigna, deben estar expresados en moneda homogénea. Ergo, en un contexto de inestabilidad económica, como lo es el actual, para cumplir con dicho requisito deben ajustarse por inflación. El método está transcripto en la RT 6 de FACPCE, y es ésa Federación la que debe definir las circunstancias en las cuales existe un contexto de inestabilidad (así lo dispone la RT 17).

Decreto 664 y prohibición de indexar

En el presente prácticamente no hay dudas respecto a que las variaciones de los índices de precios (con independencia de su veracidad por parte del INDEC, o de cualquier Organismo, Asociación o Consultora Privada que lo mida) han sido sustanciales desde octubre de 2003. ¿Porqué se indica esa fecha? Porque es a partir de allí que el Poder Ejecutivo Nacional ordenó discontinuar con el ajuste por inflación contable mediante el Decreto 664 por considerar que la economía transitaba por un periodo de estabilidad. Destaco y recomiendo la lectura cuidadosa de los Considerandos de dicho Decreto por parte del por entonces Presidente, Eduardo Duhalde; resulta hasta gracioso creer que dichos considerandos son mantenidos en la actualidad. Cabe aclarar que la prohibición del ajuste por inflación es avalada anualmente por la Ley de Emergencia.

Ley 19550 y una contradicción

Quienes, para llegar a profesionales estudiamos la Ley de Sociedades Comerciales, recordamos qué dicha ley, en su Sección IX cuando legisla sobre la documentación y contabilidad, en su artículo 62 expresa (sólo en parte pertinente)

“Ajuste. Los estados contables correspondientes a ejercicios completos o períodos intermedios dentro de un mismo ejercicio, deberán confeccionarse en moneda constante.”

Entonces, a riesgo de estar totalmente equivocado, tenemos por un lado un Decreto que tiene preeminencia por sobre una Ley, algo inconcebible en nuestra Organización Jurídica. El ordenamiento es en orden jerárquico: Constitución Nacional, Tratados Internacionales, Leyes Nacionales, Decretos, Resoluciones, etc. etc.

Las razones del Estado para no modificar la situación

Los entendidos, entienden que el Gobierno encuentra en la prohibición de indexación uno de sus mejores aliados recaudatorios. Es que, en un contexto de alta inflación, el fisco recauda muchísimo más sobre ganancias  que por cierto son ficticias tanto de empresas como de individuos, sean empleados, jubilados o profesionales. Y como tampoco se ajustan los montos de reintegros y devoluciones, AFIP recauda una diferencia importante.  Obviamente, ésta medida va acompañada de otros retrasos como la falta de actualización del mínimo no imponible en ganancias, la falta de actualización de deducciones, los montos anuales por tramos para encuadrarse como autónomo, el monto exento de Bienes Personales, por citar algunos.

Este cuadro en general,  impone a la profesión un dolor de cabeza, que expongo a continuación:

Los problemas y los riesgos para Auditores y Síndicos

Las circunstancias enunciadas, en un contexto económico inflacionario continuo y progresivo (se estima que la inflación es superior al 20%), genera graves y profundos problemas a los Auditores y Síndicos Contadores al momento de emitir una opinión profesional sobre la razonabilidad de las cifras incluidas en los estados contables de un ente. Aún, respetando el marco normativo vigente, la realidad económica es otra y por ello la credibilidad de los profesionales y la calidad de su actuación se deteriora.

La profesión entiende que es fundamental atacar los efectos nocivos  y negativos que se generan sobre las empresas, sus accionistas y los terceros, el hecho de no reconocer la inflación sobre las cifras incluidas en los estados contables. La situación actual pone a la profesión como colaboradora/cómplice en los efectos nocivos de la inflación y su impacto perjudicial sobre las estructuras patrimoniales y financieras de las organizaciones.

 

Fuente: LucasGastonBustos.com.ar

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