La Justicia ratifica que los gastos por el uso de celular y auto deben incluirse en la indemnización

Para los jueces, estos beneficios -si pueden ser utilizados para su vida personal- evitan un gasto que el empleado tiene que efectuar sí o sí. Qué opinan los asesores de empresas en este caso. Cuáles son los argumentos más comunes de los magistrados para reconocerle carácter remunerativo
En la actualidad, otorgar al personal de la compañía beneficios tales como cocheras, celulares o notebooks, entre otros, puede resultar un arma de doble filo si no queda formalmente establecido por escrito que serán utilizados solamente con fines laborales.
Es que, en los últimos tiempos, la Justicia viene resolviendo los reclamos laborales a favor de la inclusión de estos conceptos al calcular indemnizaciones por despido, haciendo lugar a las demandas e los empleados.La ley es clara en cuanto afirma que la naturaleza de dichos beneficios no es remunerativa, aseguran los expertos consultados por iProfesional.com. Sin embargo, la tendencia judicial imperante es la de reconocerles ese carácter.

Por ese motivo, si el empresario no toma recaudos, dicha omisión podría resultarle muy onerosa. El motivo radica en que los jueces suelen considerar que, en realidad, los beneficios no remunerativos responderían a pagos en negro. Siendo así, éste sería el disparador de fuertes multas.

Inclusión en la indemnización
La empresa decidió despedir e indemnizar al empleado. Sin embargo, éste se presentó ante la Justicia para reclamar diferencias indemnizatorias.

Sostuvo que la firma, en virtud de sus responsabilidades (era gerente), le otorgó un automóvil y un teléfono los que formaban parte de la remuneración dado que los mismos eran erogaciones que el dependiente dejaba de realizar.

En su demanda, resaltó que las mismas incrementaban su remuneración mensual y que el uso del vehículo incluía el pago de los peajes de Autopistas del Sol en días laborales y fines de semana, y que el teléfono era utilizado también en uso de su licencia anual ordinaria.

Los testigos coincidieron en señalar que el reclamante usaba ambos elementos en su vida laboral y privada, y que la empresa se hacía cargo de los gastos generados.

El juez de primera instancia aceptó el reclamo y le ordenó a la empresa que incluyera esos rubros en la liquidación final e hizo lugar a los incrementos indemnizatorios por incorrecta registración.

Entonces, la empresa se presentó ante la Cámara para apelar la sentencia que la obligaba al pago de diferencias indemnizatorias.

Asimismo, cuestionó que se le endilgue que se trató de una relación mal registrada y que se la multe por “empleo en negro”. También adujo que el uso del vehículo y del teléfono celular no revestía carácter remunerativo.

Los magistrados entendieron que la adjudicación de los elementos por parte de la compañía evitó gastos al empleado y, en consecuencia, importaron una ventaja patrimonial de modo que pueden y deben considerarse contraprestaciones salariales en los términos de los artículos 103 y 105 de la LCT.

Si bien “podría discutirse, en cierta forma, la inclusión del uso del automóvil y del teléfono celular en el concepto de remuneración, si estos elementos se suministran al trabajador para que cumpla con su tarea como una herramienta de trabajo, ello no ocurre cuando -como en el caso- se trata de un ejecutivo (Gerente de Unidad de Negocios) que por su posición tenía el automóvil y el teléfono incorporado necesariamente a su estilo de vida“, señalaron en la sentencia.

Consecuentemente, el rubro “uso de automóvil” y “uso de teléfono celular” revestían carácter remunerativo y como tal, integraban la base de cálculo a los fines indemnizatorios, agregaron.

Sobre las multas por trabajo en negro, la mayoría sostuvo que al tratarse de una remuneración en especie (incluida la utilización del vehículo en lo que excede un reintegro de gastos -según el artículo 105 LCT.-, no es factible su inclusión en los registros laborales o en los recibos de haberes del trabajador, como para sostener que se está frente a una relación de trabajo incorrecta o deficientemente registrada en los términos de la norma antes citada.

Qué dice la Justicia
Según los antecedentes judiciales, el celular y el automóvil poseen naturaleza salarial cuando el empleado puede utilizar el teléfono libremente -tanto en días de labores como cuando no cumple su prestación habitual, sin exigencia de rendición de cuentas-. Por ello, configuran una ganancia percibida como contraprestación del trabajo realizado.

Es decir, la adjudicación del elemento por parte de la empleadora evita gastos al empleado y, en consecuencia, importa una ventaja patrimonial.

En tanto, el celular no la posee cuando el uso se limita a requerimientos laborales o la empleadora abona sólo una “tarifa plana”, correspondiente a una determinada cantidad de minutos -considerados suficientes para las comunicaciones del trabajo-, sistema que refleja la voluntad de la firma de asumir exclusivamente el costo de los llamados de índole laboral.

En cambio, el automóvil no tiene tal carácter cuando su utilización se limita a requerimientos laborales.

Voces
Para Héctor Alejandro García, socio del estudio García, Pérez Boiani & Asociados, “con este fallo se ratifica la postura que califica a toda contraprestación económica otorgada en el marco del contrato de trabajo como salarial sin importar la naturaleza con la que se hubiera concebido“.

En este caso “se aplicó el principio de la ventaja económica o patrimonialización a favor del trabajador por considerar que la cochera, el teléfono celular y los pases de autopista deben integrar la base de cálculo de las indemnizaciones por despido”.

Por su parte, Adrián Faks, del estudio homónimo, indicó que los gastos efectuados no son “no remuneratorios” por el sólo hecho de existir comprobantes respaldatorios de las erogaciones, sino que únicamente podrán tener carácter no salarial si el gasto se realizó con fines laborales y en provecho del empleador.

“Si no se pasa este primer filtro de la `afectación laboral´, nada interesará si se tienen comprobantes de los gastos”, agregó.

Por último, Faks recomendó “no relajarse por entender que cualquier gasto es no remuneratorio si se cuenta con el documento respaldatorio; sólo lo será si se reúnen las siguientes dos condiciones: afectación laboral y comprobante oficial del gasto”.

Por último, Juan Manuel Minghini, socio de Minghini, Alegría & Asociados, indicó que el voto de la minoría en esta sentencia “va más allá del reconocimiento o no en remunerativos de los beneficios, pues si se considerase que la compañía omitió abonar un rubro como remuneratorio, deberá abonar -además- las multas e intereses previstos en las leyes tributarias e, incluso, dependiendo del monto emitido podrán quedar pasibles de una condena penal”.

Por Sebastian Albornoz

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