“Menú” de incentivos fiscales para emprendedores y cómo utilizarlos para convertir la crisis en oportunidad

En un escenario de incertidumbre, especialistas consultados explicaron qué beneficios impositivos vigentes permiten potenciar un nuevo proyecto. Programas propuestos por el Ministerio de Industria. Ventajas tributarias para Buenos Aires y Capital Federal
En un aula de la Facultad de Ciencias Económicas, un profesor de Impuestos mostró dos símbolos chinos a sus alumnos y preguntó si alguien sabía qué significaban.

Ante el desconcierto de los jóvenes estudiantes, el docente explicó que el primero representaba “peligro” y el otro “oportunidad”. Lo que más asombro generó fue que en conjunto, según el especialista, formaban una sola palabra: crisis.

Ocurre que la sabiduría oriental interpreta que las crisis no representan sólo algo negativo, sino que también esconden cuestiones a las que se les puede sacar rédito. Y el mundo de los negocios no es ajeno a esta filosofía.

Para Iván Sasovsky, titular del estudio Sasovsky & Asociados, “iniciar un negocio o emprendimiento en estos tiempos es todo un desafío que puede convertirse en una gran oportunidad“.

Aseguró que el momento actual “no sólo debe observarse desde una connotación negativa, ya que los escenarios más críticos pueden convertirse en tierra fértil para emprender“.

En el mismo sentido, Leonardo Glikin, abogado consultor en Planificación Patrimonial en Empresa y Familia y titular de Caps Consultores, remarcó que el “‘wait and see’ (esperar y ver) suele ser la recomendación y la actitud más habitual en tiempos de incertidumbre”.

“Sin embargo, no siempre es lo más aconsejable, porque el mayor riesgo del contexto también trae aparejado la oportunidad de posicionarse de una manera extraordinaria”, aclaró.

En este marco, los especialistas consultados por iProfesional.com señalaron que una buena forma de aprovechar el actual escenario es haciendo uso de los programa de beneficios fiscales que existen.

Beneficios fiscales para todos
En la actualidad, tanto la Nación como la Provincia de Buenos Aires y la Capital Federal, ponen a disposición de los emprendedores un gran número de iniciativas que permiten obtener ventajas impositivas.

Desde la Secretaría Pyme del Ministerio de Industria explicaron que uno de los programas que más éxito tiene es el denominado Crédito Fiscal para Capacitación, que ya entregó durante los primeros seis meses unos $40 millones, y tiene destinado fondos en la misma cuantía para la segunda parte del año.

Según informaron desde el organismo que dirige Débora Giorgi, con esta herramienta, la cartera industrial capacitará en 2012 a más de 25.000 dueños, gerentes y operarios de todo el país, lo que significa un 45% más que el año pasado.

Este plan posibilita el reintegro del 70% de los costos que las pequeñas industrias destinan a la formación de sus recursos humanos, ya sea en cursos de grado, posgrado, seminarios o talleres en instituciones públicas o privadas.

Tal como explicaron desde Sepyme, ese porcentaje puede ascender hasta al 95% si los proyectos son presentados por micro o pequeñas empresas.

También son alcanzables si la actividad económica está incluida dentro de las 11 cadenas de valor previstas en el Plan Estratégico Industrial, si fomentan el desarrollo industrial local y/o regional, si contemplan actividades en instituciones públicas o privadas para potenciar sus recursos humanos o y si las Pyme están radicadas en el Norte Grande y la Patagonia Argentina.

Las empresas pueden solicitar hasta el 8% de los montos que destinaron al pago de salarios(masa salarial bruta) en los 12 meses previos a la presentación del proyecto. En tanto, las grandes firmas también pueden participar de la iniciativa cediendo a una o más pequeñas compañías la capacitación y cobrando el reintegro que, en este caso, no podrá superar el 8‰ de su masa salarial.

El reintegro se hace efectivo a través de la emisión de un bono de Crédito Fiscal Electrónico que las Pyme pueden aplicar al pago de cargas impositivas de carácter nacional, tales comoGanancias e IVA o bien endosarlo y utilizarlo como medio de pago.

Otro de los programas que la cartera industrial ofrece, y que está relacionado con la entrega de crédito fiscal, es Empresas Madrinas. Esta herramienta tiene como objetivo financiar proyectos a emprendedores a partir de la complementariedad del Ministerio de Industria con grandes empresas (denominadas Madrinas) para apoyar a las Pyme encabezadas por jóvenes empresarios.

Se financia el 100% del proyecto de inversión y, a cambio, el Estado reintegra el 50% del aporte realizado con bonos de crédito fiscal. 

El porcentaje restante se resuelve entre las partes con tres alternativas posibles:

  • Que la firma mayor declare el aporte a fondo perdido.
  • Que obtenga una participación accionaria por hasta el 49%.
  • A través de un crédito flexible.

Por su parte, Vivian Monti y Richard Amaro, Socia y Senior de Impuestos de KPMG, señalaron que “a nivel nacional, existen también ciertos programas de incentivo fiscal de los que podrían ser partícipes los micro emprendimientos”.

Entre ellos, los especialistas nombraron “los Programas de Crédito Fiscal del Fondo Tecnológico Argentino (Fontar)”. 

Esta subvención está dirigida a titulares de empresas productoras de bienes y servicios, para financiar proyectos comprendidos en algunas de las siguientes categorías:

“Estos programas se ponen en práctica a través de la adjudicación de Certificados de Crédito Fiscal que pueden computarse como pago en el Impuesto a las Ganancias“, indicaron.

Y explicaron que “el monto de los mismos puede alcanzar hasta el 50% del presupuesto del proyecto a financiar, y se deben utilizar en partes iguales en un plazo de 3 años“.

Asimismo, Monti y Amaro sostuvieron que “los potenciales beneficiarios compiten para obtener una fracción del cupo del crédito de la región donde se presentan para su elección, mediante convocatorias”.

“Luego de un proceso de preselección, las solicitudes calificadas son ordenadas según la jurisdicción en orden inverso a la proporción del crédito fiscal solicitado en relación al presupuesto total, y se asigna el crédito fiscal en dicho orden hasta cubrir la totalidad de las solicitudes o hasta afectar la totalidad de la alícuota jurisdiccional”, destacaron.

Incentivos impositivos en la Ciudad y Buenos Aires
Desde el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño (Cpcecaba) indicaron que “el Gobierno de la Ciudad puso en marcha un régimen de promoción que exime del Impuesto sobre los Ingresos Brutos a los nuevos emprendimientos con el objeto de fomentar actividades productivas y la creación de nuevos puestos de trabajo”.

En el siguiente cuadro, se destacan las principales características y requisitos del citado régimen de promoción:

En tanto, Monti y Amaro, explicaron que, en el ámbito de Buenos Aires, la Ley 11.936 estableció un interesante régimen de promoción para las denominadas microempresas. 

Cabe aclarar que se denomina así a toda aquella unidad de producción de bienes o servicios, de interés económico y social, que se establezca en el territorio de la Provincia -cualquiera sea su forma jurídica-, siempre que cumplan con los siguientes parámetros relativos a su nivel de facturación anual:

“Estas compañías deben inscribirse en el Registro Provincial de Microempresas que opera dentro del ámbito del Ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología, a fin de gozar de ciertos beneficios fiscales y extra fiscales“, explicaron los especialistas.

Entre los primeros, los expertos destacaron que “se encuentran la exceptuación del régimen de anticipos mínimos del Impuesto sobre los Ingresos Brutos (o sea, del régimen de ArbaNet), dado que abonarán dicho gravamen según los ingresos reales que hayan obtenido”.

“Adicionalmente podrán optar por el pago bimestral o por el pago anual, en este caso se adicionarán como máximo los respectivos intereses resarcitorios”, sostuvieron.

Monti y Amaro indicaron que “en menor importancia, también existe un beneficio relativo al pago en cuotas de los aranceles por la inscripción de productos bromatológicos”.

“Respecto a los beneficios extrafiscales, podemos mencionar que el microempresario, titular de la microempresa y su grupo familiar podrán gozar de los beneficios que otorga la obra social IOMA, así como podrá participar en las contrataciones directas que realice el Estado Provincial, entre otros beneficios”, concluyeron.

¿Cuáles son los recaudos a adoptar a la hora de emprender?
Los especialistas consultados, explicaron que a la hora de emprender es necesario tener en cuenta, además de los beneficios fiscales existentes, algunas consideraciones.

Al respecto, Glikin indicó que, al momento de realizar un análisis, hay que tomar una serie de recaudos, que se pueden dividir en cinco grupos:

“A esto lo llamamos ‘apropiarse de la crisis’: definir, con la mayor precisión posible, cuál es nuestro personal concepto de crisis; cuál es la posibilidad de que ocurra cada contingencia, cuál es su impacto posible, cuáles son sus consecuencias… y cuáles son las medidas de prevención y solución que podemos adoptar”, expresó el experto.

Y explicó que también significa “ser protagonistas, para compatibilizar los factores externos (que no podemos manejar) con lo que sí está a nuestro alcance: hacer una empresa cada vez más fuerte, en la que podamos aprovechar las oportunidades y contrarrestar las amenazas con una gestión inteligente”.

“En definitiva: ganar nuestro derecho al futuro”, concluyó.

Por su parte, Sasovsky remarcó que “dentro de los puntos a favor a tener en cuenta, debemos considerar que por más que una situación difícil nos inunde, la población tiene que seguir cubriendo sus necesidades“.

“Y eso no es todo. Ante una situación de incertidumbre frente al valor real del peso, comentarios de devaluación, y frente a la imposibilidad de adquirir moneda extranjera, condimentado todo ello por una inflación siempre presente, lo mejor para la población es ‘gastar’, con la idea intrínseca de que lo que no se consuma hoy, mañana será más caro o, incluso, hasta inaccesible“, señaló.

Estas premisas, según el especialista, “constituyen el génesis de un potencial emprendimiento empresarial o profesional”.

Asimismo, Sasosky destacó que “frente a este contexto, deben divisarse ‘claros’ sobre otras consideraciones a tener en cuenta“, como por ejemplo:

  • Ante la imposibilidad de importar productos extranjeros se ha generado un contexto de sustitución de importaciones en términos reales, que debe aprovecharse para el desarrollo de emprendimientos para el mercado local, el que en muchos casos va en contraposición de los intereses de grandes compañías cuyo objetivo es el mercado foráneo.
  • Una incipiente baja en la demanda de trabajo en lo que va del año, que implica la posibilidad de emprender proyectos con un costo laboral sensiblemente menor al que se presenta en un contexto de expansión económica.
  • Debido a que se complica la venta de propiedades en dólares, muchos de los dueños prefieren alquilar sus bienes con la idea de esperar que el mercado se “estabilice”, por lo que se pueden negociar alquileres teniendo en cuenta una oferta mayor que en años anteriores.
  • Frente a una desaceleración de la economía, y en búsqueda de mantener su rentabilidad, muchas empresas han optado por contratar servicios profesionales con una estructura menor; y de esa forma abaratar costos. Así, se da la oportunidad a un segmento de profesionales que, en otro contexto, se les hace más difícil aún poder llegar a ofrecer sus servicios.

Por último, Sasovsky destacó que “la imposibilidad de adquirir moneda extranjera para ‘resguardar’ los ahorros, un mercado de valores cada vez más incierto, además de un ‘miedo latente’ frente al sistema financiero, que además no ofrece tasas de interés atractivas como para ‘arriesgarse’, representa un buen momento para pensar en poner a trabajar esos ahorros convirtiendo en capital esos fondos”.

Por Gonzalo Chicote

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