La Justicia rechazó el pedido de un empleado para que le paguen las vacaciones que no se había tomado

Los magistrados tuvieron en cuenta que la finalidad de la licencia anual es que el trabajador descanse y se reponga física y psicológicamente. Cómo deben actuar las partes en estos casos. Qué proyectos hay en el Congreso para reformar la ley en este aspecto

La regla general, de acuerdo con la normativa vigente, es que el empleado que no goce de sus vacaciones las pierda.

Y esto es así porque dicho receso está previsto para que el trabajador se reponga física y psicológicamente de sus tareas.

Por esta razón, y para evitar que el mismo labore en lugar de hacer uso de este beneficio, es que la ley no admite una compensación en dinero si esto sucediera.

De esta forma, se intenta evitar casos de abusos. Por ejemplo, que las empresas ofrezcan una retribución adicional para que no se tomen su licencia anual o situaciones en las que, frente al temor a perder su empleo, estos acepten seguir igualmente trabajando.

En la actualidad, el empleado tiene derecho a tomarse el receso desde el 30 de octubre al 30 de abril, de lo contrario no podrá hacer uso de él con posterioridad, salvo en los casos de despido en que percibiría el rubro “vacaciones no gozadas”.

Los abogados de empresas consultados por iProfesional.com remarcaron que “las vacaciones que no se gozan en el período que legal o convencional correspondiente, se pierden y no se pueden compensar en dinero“.

Y recordaron que “el legislador habilitó la posibilidad de que el empleado pueda adoptar la facultad de tomar dicha licencia por su cuenta, sin que el empleador se las notifique, al igual que con los francos compensatorio no concedidos”.

El caso por dentro
En esta oportunidad, la Justicia rechazó el pedido de que le paguen las vacaciones que no había gozado a un empleado que había sido despedido.

El empleado fue desvinculado de la empresa, por lo que concurrió a los tribunales para reclamar las indemnizaciones correspondientes. Además, pidió que le abonen horas extras, vacaciones no gozadas y diferencias salariales.

Incluso, en su demanda solicitó que se le extienda la condena a los directivos de la compañía por mala registración.

La jueza de primera instancia hizo lugar en forma parcial a la demanda interpuesta, ordenó que se le paguen los resarciminientos correspondientes y desestimó el resto del reclamo.

Por ese motivo, el dependiente se presentó ante la Cámara de Apelaciones del Trabajo. Los integrantes de la sala II, Miguel Ángel Maza y Miguel Ángel Pirolo analizaron la queja y terminaron rechazándola.

El dependiente señaló que era obligación del empleador permitir el goce y abonar la licencia anual en concepto de vacaciones, y su falta de reclamo no debió ser juzgada en perjuicio de su parte.

Para los jueces, el empleado realizó un escueto esfuerzo argumental e indicaron que el escrito no constituyó una auténtica expresión de agravios, puesto que sólo efectuó una queja subjetiva, desgranando discrepancias propias de la parte que resultó vencida y repitiendo argumentos ya planteados.

Los magistrados apoyaron lo decidido por la jueza de primera instancia, al señalar que “la licencia anual ordinaria tiene como fin la reparación orgánica tendiente al descanso físico, mental y espiritual del trabajador y no es compensable en dinero, tal como lo dispone el artículo 162 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT)”.

“Las vacaciones responden a necesidades de tipo biológico, social y económico, que se traducen en el derecho del trabajador a gozar de un descanso anual y pago para satisfacer las necesidades de esparcimiento y relación con su grupo familiar y constituyen la liberación temporaria del deber de estar a disposición del empleador”, explicaron los camaristas.

Por lo tanto, en el caso de que la empresa omita otorgarle el beneficio al dependiente, éste puede tomarlas, debiendo comunicarlo fehacientemente al empleador, siempre y cuando el período no exceda de la fecha fijada en el artículo 157 de la LCT, esto es, del 31 de mayo. Y si no ejerce ese derecho, lo pierde.

Repercusiones
Héctor García, socio del estudio García, Pérez Boiani & Asociados, resaltó que “el fallo ratifica la postura judicial que no admite que los descansos higiénicos, como la licencia anual por vacaciones, puedan ser compensados en dinero o reclamados en juicio“.

“Por otro lado, concurren principios de orden público que no admiten que se compensen en dinero, es por ello que la LCT faculta a todo empleado a gozarlos en forma unilateral si el empleador no los asigna, máxime en el caso de un gerente de sucursal, como en este caso, y a cargo de la diagramación de horarios del establecimiento”, agregó.

En tanto, Sergio Alejandro, director del suplemento de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de elDial.com explicó que “si no lo goza en tiempo y forma, pierde el derecho, es decir caduca la opción legal”.

“Igual sucede respecto de los francos compensatorios”, ya que “el fin de ambos institutos relativos al descanso es netamente higiénico, no es procedente su compensación en dinero”, enfatizó.

En tanto, el consultor Alejandro Chamatropulos también sostuvo que “la sentencia se ajusta a derecho”.

“Aún en contra de lo dispuesto normativamente de manera expresa, se podría intentar alguna interpretación forzada a favor de la compensación económica en el caso de que a un empleado efectivamente no se le permita el goce del descanso”, destacó.

Ello en base a que, en algunos casos, tomarse el franco por su cuenta, puede generar tensiones relevantes en la relación con su empleador.

En el Congreso
Es en este escenario, el diputado oficialista y asesor legal de la CGT, Héctor Recalde, ingresó al Congreso un nuevo proyecto de ley que apunta a multar a los empleadores que no otorguen, en tiempo y forma, las vacaciones a sus dependientes.

La iniciativa contaba con dictamen unánime de la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara baja, pero no pudo ser tratada en el recinto. Sin embargo, este año retomarán el tema.

Concretamente, la propuesta parlamentaria busca incorporar un tercer párrafo al artículo 156 de la LCT, donde se establecerá que “en los casos que el trabajador no hubiere gozado las vacaciones correspondientes a años anteriores”, tendrá “el derecho a percibir una compensación equivalente a dos veces y media el valor de los salarios correspondientes al total de los períodos adeudados”.

Es decir, establece una penalidad a favor del empleado que no hubiera gozado de dichas licencias.

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