Presión tributaria: el descuento por Ganancias se multiplicó por siete desde 2001

En la actualidad, un trabajador soltero y sin hijos que gana $10.000 y tiene el mismo poder adquisitivo o sueldo equivalente que en 2001, por el tributo sufre una quita en su ingreso del 7,62%. En 2001 —11 años atrás—le descontaban sólo el 1,12 por ciento

Un trabajador soltero y sin hijos que hoy gana $10.000 y tiene el mismo poder adquisitivo o sueldo equivalente que en 2001, por el Impuesto a las Ganancias sufre una quita en su ingreso del 7,62%, mientras que en 2001 —11 años atrás—le descontaban sólo el 1,12 por ciento.

Las cifras, elaboradas por el Instituto Argentino de Responsabilidad Fiscal (IARAF) marcan “el notable incremento de las tasas efectivas de este impuesto que han experimentado tanto los trabajadores dependientes como independientes desde 2001 a 2012”, señala el estudio. En este ejemplo, el peso de Ganancias se multiplicó por casi 7.

Y equivale a que el trabajador pierda de cobrar casi un aguinaldo entero ($9.910 de impuesto). A mayor salario, la pérdida salarial es mayor y ya un sueldo de $12.000 pierde de cobrar casi un aguinaldo y medio.

Lo que pasó es que durante todos estos años el Gobierno aumentó el mínimo no imponible y demás deducciones menos que la inflación o la suba de los salarios . Y dejó sin ajustar las escalas salariales sobre las que se aplican las alícuotas que se mantienen en los mismos niveles que en 2000.

Actualmente, los trabajadores sin cargas de familia que, después de los descuentos de jubilación y salud, ganan más de $5.789 están alcanzados por Ganancias.

Según el nivel salarial Ganancias puede representar una pérdida salarial de hasta 10% del sueldo. En esa situación se encuentran casi 2 millones de trabajadores en relación de dependencia.

Además, con cada aumento de los salarios, al no elevarse el piso salarial a partir del cual se paga Ganancias, el impuesto aumenta y de manera creciente. Y en lugar de un 5%, el descuento salta al 8% o al 10 por ciento.

A eso se agrega que siguen congeladas –hace 12 años– las escalas sobre las que se calcula el impuesto. Entonces, en lugar de que le retengan una alícuota baja, del 9 por ciento, el trabajador tributa una alícuota del impuesto más alta –del 14, 19 o 23%– y que rápidamente puede llegar al 35 por ciento.

Si el Gobierno hubiera ajustado por la inflación o la evolución de los salarios, el piso de Ganancias debería ser de $9.500 y las escalas serían más amplias (el primer nivel, con la alícuota del 9%, en lugar de llegar hasta $10.000 debería subir hasta $45.000). De ese modo estarían alcanzados por este impuesto, no casi dos millones de trabajadores, sino unos 300.000 empleados, quienes, además, pagarían mucho menos.

Se calcula que por no ajustar el mínimo, el Gobierno se quedaría este año con unos $3.500 millones que debería haber ingresado en las familias de los trabajadores. Además, por no actualizar el tope salarial que da derecho a cobrar las asignaciones familiares, el Gobierno se queda con otros $1.800 millones que también deberían haber sido percibidos por familias trabajadoras.

Otro tema que sigue pendiente es la equiparación del mínimo no imponible y demás deducciones de los autónomos con los valores que tienen los empleados en relación de dependencia. A igual ingreso nominal que un asalariado, el autónomo paga mucho más.

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2 Respuestas

  1. Ariel dice:

    Al que labura le roban, y el que no labura es mantenido indirectamente por el que si labura. Este gobierno solo fomenta la vagancia con demagogia y soberbia.

  2. Ariel dice:

    Tal y como lei por ahi, Estados Unidos roba PARA el pueblo; Argentina le roba AL pueblo

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