Con las declaraciones anuales en la mano, la AFIP avanzará sobre las empresas que hayan comprado billetes verdes

Las compañías, al igual que los particulares, deben precisar qué hacen con las divisas que adquieren. Las inconsistencias que surjan de los cruces sistemáticos darán lugar a operativos de investigación y de fiscalización

Lejos de detenerse, el “corralito verde” se profundiza.

Es por ello que, a días de haber finalizado los vencimientos para la presentación de las declaraciones anuales del Impuesto a las Ganancias que alcanzaron a las empresas, desde la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) aseguran que avanzarán sobre las compañías que compraron divisas y no explicaron qué hicieron con ellas.

“Las compañías -al igual que los particulares- deben precisar qué hacen con los dólares que compran“, confió una alta fuente vinculada al organismo que conduce Ricardo Echegaray.

A tal fin, ya se encuentra en vigencia un nuevo software que exige un detalle más amplio “sobre las inversiones y el destino de las divisas adquiridas”.

Si bien las compañías tienen permitido por ley comprar dólares, en concepto de atesoramiento, queremos saber qué es lo que realmente hacen con ellos”, aseguraron desde la entidad.

Dólares en la mira
Marcelo Domínguez, consultor tributario, sostuvo que “la AFIP efectuará cruces sistemáticos entre la información que surge del balance comercial y los datos que el organismo de recaudación obtiene de terceros“.

“Las inconsistencias que surjan de los mismos darán lugar a operativos de investigación y de fiscalización“, advirtió el experto.

En igual sentido, Alberto Romero señaló que, para profundizar el control, el fisco nacional se apoyará en “la memoria, los estados contables y el informe de auditoría en formato .pdf que las empresas deben enviar vía transferencia electrónica de datos”.

Una vez que cuente con la información, la AFIP hará foco sobre los siguientes items:

  • Las inversiones realizadas.
  • Los gastos afrontados.
  • El portfolio societario.
  • La compra de dólares y su destino.

“Sucede que, en un gran número de declaraciones juradas anuales de Ganancias de las empresas,se descuentan importantes sumas bajo la denominación de conceptos no identificados“, advirtió Romero.

De esta manera, se reduce significativamente el monto que deben pagar las compañías en el impuesto.

“En resumen, el fisco apunta a verificar la consistencia entre la operatoria comercial, los flujos financieros y la situación fiscal de los contribuyentes”, concluyó el experto.

Particulares
La avanzada sobre las compañías se complementa con las intimaciones a pequeños contribuyentes -ubicados en las categorías inferiores del Régimen Simplificado- que destinaron cifras bastante elevadas para comprar divisas.

Desde Fundecos, el consultor tributario, Nicolás Yasi, explicó la mecánica del accionar de las autoridades impositivas: “Las intimaciones que está realizando la AFIP sobre el padrón de monotributistas se deben a un exhaustivo cruce de datos de sus sistemas informáticos“.

“Estos deberán pagar la deuda generada a la fecha, puesto que la conducta de los contribuyentes es la de evasión“, agregó Yasi.

Como control complementario, el fisco también confronta los datos declarados por los presuntos evasores contra los indicadores de la situación fiscal que posee en su base de datos sobre los distintos monotributistas. Entre ellos se destacan:

  • Consumos en tarjetas de crédito y débito.
  • Movimientos bancarios.
  • Declaraciones patrimoniales.
  • Pago de cuotas de colegios privados.
  • Inversiones en fideicomisos.

A fin reducir la evasión, la AFIP recibe mensualmente desde el Banco Central el detalle sobre las compras de moneda extranjera efectuadas por los contribuyentes.

Puntualmente, la Subdirección de fiscalización del organismo de recaudación apunta a las transacciones que se “hacen con dinero en negro”.

Una vez seleccionadas las operaciones sospechosas, la autoridad tributaria notifica al monotributista, quien tiene la oportunidad de justificar la inconsistencia o reconocer su verdadero estado, recategorizándose o inscribiéndose espontáneamente en el Régimen General.

El cambio representa un fuerte salto en la carga fiscal, ya que deberá afrontar el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de Ganancias.

De no responder, la AFIP iniciará las acciones legales respectivas. De tratarse de un monto elevado, la omisión podría encuadrar dentro del delito de “evasión agravada”, que prevé penas de prisión de hasta 9 años, de acuerdo con la Ley Penal Tributaria vigente.

Por Hernán Gilardo

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