Ganancias: la Justicia laboral limitó el alcance del impuesto sobre las indemnizaciones

La Cámara Nacional del Trabajo avaló el reclamo de restitución de fondos de un empleado despedido al cual le fue retenido el tributo al momento de practicarle la liquidación final. ¿Cuáles fueron los argumentos de los magistrados?. Las claves del caso y la opinión de los especialistas

A la hora de declarar e ingresar el Impuesto a las Ganancias correspondiente a los empleados, las empresas deben tener en cuenta datos clave sobre su personal para poder determinar con exactitud el monto que se pagará al fisco nacional. Entre ellos se destacan las respectivas deducciones que permiten reducir la carga tributaria.

Cuando los empleadores incurren en errores de cálculo o de interpretación de la normativa aplicable a los fines de la liquidación, se exponen a un posible reclamo de los dependientes afectados que, incluso, puede llegar a los tribunales.

En este contexto, también  puede suceder que las equivocaciones tengan lugar en ocasión de practicarse una liquidación final por despido, especialmente, respecto de ciertos rubros que pueden generar confusión respecto de su gravabilidad.

Y esto fue lo que sucedió recientemente en una causa donde la Cámara Nacional del Trabajo determinó que una firma debía devolverle a un ex empleado más de $18.000, que fueron ingresados a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en concepto de Impuesto a las Ganancias, como producto del pago de una indemnización por despido.

Los especialistas consultados consideraron que la decisión tomada por los jueces fue la correcta y destacaron la importancia del fallo porque dejó en claro que los conceptos indemnizatorios no tienen la característica de la periodicidad, algo clave para que una renta esté alcanzada por el tributo.

Las claves del caso
Todo comenzó cuando Mario Nuñez vio en su liquidación final que la empresa a la que pertenecía, le había retenido una suma de dinero en concepto de Ganancias.

Entonces, en vez de recurrir ante la AFIP para que sea ésta quien le reintegre los fondos que, a su criterio, no correspondía ingresar a las arcas fiscales, decidió recurrir a la Justicia laboral.

Así, llegó a la Cámara y alegó que, según el artículo 2 de la ley del tributo, sólo estaban alcanzados “los rendimientos, rentas o enriquecimientos susceptibles de una periodicidad que implique la permanencia de la fuente que los produce”.

De este modo, al ser las indemnizaciones un rubro que se recibe por única vez, no quedaba alcanzado por el gravamen. Ante este planteo, los camaristas decidieron avalar la postura del empleado.

Uno de los jueces sostuvo que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ya se había proclamado en ese sentido en las causas “De Lorenzo” y “Bevilacqua”.

Otro de los magistrados remarcó que la misma ley del tributo exime, en su artículo 20, estos conceptos del pago del impuesto, al establecer que “están exentas (…) las indemnizaciones por antigüedad en caso de despidos”.

Sin embargo, todo se definió con la adhesión del tercer juez a la opinión de que “ninguno de los ítems de la condena debía sufrir la retención del Impuesto a las Ganancias, por carecer de las características reclamadas por la norma”.

Por esta razón, determinaron que la opinión del empleado era la correcta e hicieron lugar a su reclamo. Ahora, la compañía deberá abonar el equivalente a los fondos ingresados erróneamente ante la AFIP.

Voces
La abogada especialista en impuestos Karina Larrañaga destacó que “el fallo dictado por el Tribunal recepta y ratifica la actual jurisprudencia del Máximo Tribunal y considera no ya la exención sino la exclusión de objeto en determinados rubros indemnizatorios“.

Del mismo modo, Juan Pablo Scalone, socio del estudio Enrique Scalone & Asociados, destacó que “el voto de la mayoría sigue la línea de los últimos fallos de la Corte que entiende como no alcanzadas las indemnizaciones al no configurarse el requisito de periodicidad“.

En tanto, la consultora tributaria Betina Yerien sostuvo que “teniendo en cuenta que la indemnización por despido es un importe que recibe el empleado por la decisión unilateral del empleador de rescindir el contrato laboral, para que, de esta forma, pueda contar con una cobertura económica hasta que logre un nuevo trabajo, la ley exime del impuesto a dicho concepto, evitando de este modo que se vea disminuida por el pago del gravamen”.

La especialista indicó que “independientemente de la discusión que podría haber sobre la consideración de este concepto como una renta que no cumple con los requisitos de la teoría de la fuente (periodicidad, permanencia y habilitación), y, por lo tanto, no estar encuadrada dentro del hecho imponible, el legislador, a fin de evitar interpretaciones erróneas, lo ha incorporado directamente como una exención”.

“Claramente la empresa demandada se equivocó al aplicar la retención del tributo y, en este fallo, la Cámara no hace más que aplicar el texto literal (Ley 20.628, artículo 20, inciso i) de la norma para darle luz a un tema que no merecía controversia alguna”, concluyó Yerien.

Por su parte, el consultor tributario Iván Sasovsky remarcó que “la Justicia, directa e indirectamente, de alguna forma, está solucionando un problema pura y exclusivamente legislativo“.

Y esto es así, “dado que las indemnizaciones (cualquiera sea su tipo) no responden bajo ningún punto de vista al concepto de renta exigido por ley, sino todo lo contrario: su origen es netamente resarcitorio, siendo que se busca compensar un derecho económicamente, por lo que nunca debió la ley enunciarlas como exentas en su artículo 20, por el simple hecho de que nunca debieron considerarse alcanzadas por este polémico tributo”.

Algunos detalles “llamativos” de la gravabilidad
Consultado por iProfesional.com, Sasovsky explicó las características “llamativas” de la sentencia.

Al respecto, destacó “que la congruente cadena de antecedentes jurisprudenciales nos demuestra, y queda cada vez más en claro, que las indemnizaciones no están gravadas por Ganancias, independientemente del tipo de concepto que se trate”.

“En ese sentido, es importante recordar los antecedentes de la Corte al respecto, ya que desde el resonante caso ‘De Lorenzo’ hasta el último fallo ‘Cuevas’, se ha dejado en evidencia que estos conceptos no deben gravarse en el impuesto”, indicó.

En este sentido, Sasovsky aclaró que “el tema es que los fundamentos que justifican tal franquicia liberatoria en una causa y en otra son radicalmente diferentes, lo que termina polarizando las opiniones del tribunal”.

“Tanto es así que, en el primer caso, se considera ‘exenta’ del tributo (lo que implica necesariamente que primero estuvo gravada), mientras que, en el segundo, directamente se considera que nunca estuvieron alcanzadas, puesto que no se cumplen con los requisitos necesarios para su gravabilidad, prescriptos en el artículo 2 de la Ley, posición que comparto”, señaló.

Asimismo, indicó que “este texto, muchas veces plantea una definición un tanto ambigua y no siempre ajustada del tema, dado que, al establecerse expresamente que no están exentas determinadas rentas, puede interpretarse que las mismas se encuentran gravadas”.

“Pero no necesariamente esta premisa quiere decir eso, sino todo lo contrario, se habilita aún más a la tesis que considera que ni siquiera están alcanzadas por el tributo en cuestión”, concluyó Sasovsky.

En el mismo sentido, Larrañaga afirmó que el “fallo bajo análisis ratificó la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación recaída en autos: ‘De Lorenzo, Amelia Beatriz c/ DGI s/ Apelación CSJN 17/06/2009′ y ‘Cuevas, Luis Miguel c/ DGI 30/11/2010′, por medio de los cuales se excluye del objeto del impuesto a determinados rubros indemnizatorios percibidos por el empleado al momento de la idealización del vínculo laboral”.

De esta manera, según la especialista, ya no se ampara “de la cláusula exentiva normada por el artículo 20, inciso i) de la Ley del gravamen y aplicable al rubro ‘indemnización por antigüedad’, sino por carecer de los requisitos elementales enunciados en el punto 2 de la misma norma, es decir, periodicidad, permanencia, y habilitación de la fuente generadora de los ingresos”.

“Resalto en este punto que, durante mucho tiempo la jurisprudencia y doctrina discutió si correspondía otorgar el trato exentivo a rubros tales como indemnización por causa de embarazo, indemnización por despido gremial, entre otros (interpretando que los mismos se encontraban amparados por lo dispuesto en el mencionado artículo 20), o bien si correspondía considerarlos rentas gravadas en los términos de la Ley de Contrato de Trabajo y la Ley del Impuesto a las Ganancias”, expresó Larrañaga.

Y concluyó: “La interpretación actual del máximo tribunal finaliza la discusión considerando que las indemnizaciones percibidas al momento del distrito del vínculo laboral no se encuentran dentro del objeto del impuesto, por carecer de los requisitos básicos establecidos por la norma, es decir, habilitación de la fuente productora del ingreso, habilidad en la obtención por parte del sujeto y habilitación de la misma”.

Por Gonzalo Chicote

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