Fallo clave: la Corte marcó el rumbo a seguir para los préstamos entre firmas de un mismo grupo económico

El máximo tribunal avaló la postura del organismo que conduce Ricardo Echegaray que impone un interés presunto -y el respectivo pago en Ganancias- sobre los préstamos que se realicen entre compañías y representaban un amplio alivio fiscal para estos holdings

Durante muchos años, por los pasillos de los tribunales se presentaron innumerables sociedades para reclamar la imposición, por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), de intereses presuntos sobre préstamos que realizaban con otras firmas del mismo grupo económico.

Ocurre que el organismo de recaudación entendía que las transacciones que se desarrollaban entre ellas, lejos de ser un mero movimiento de fondos, se trataban de préstamos encubiertos y que, como tales, debían generar intereses.

Esta era la razón por la cual, utilizando el mecanismo que le otorga la Ley del Impuesto a las Ganancias, el fisco imponía una tasa -que allí se establecía- y hacía que las empresas abonaran el gravamen por esos intereses.

Y esa dicotomía de opiniones, no sólo se encontraba entre las dispares opiniones de las firmas y de la AFIP, sino que también se reflejaba en las resoluciones que tomaban las distintas salas de la Cámara y del Tribunal Fiscal de la Nación.

Sin embargo, la discusión llegó a su fin.

En efecto, en el reciente fallo Fiat Concord, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) decidió ponerle un freno al alivio con el que contaban los holdings empresariales, avalando la postura fiscal de la teoría de la personería jurídica.

Así, hizo primar el hecho de que, si el préstamo se realiza entre personas jurídicas que pueden ser correctamente individualizadas, corresponde la aplicación de un interés presunto y el respectivo pago en Ganancias.

Y puso punto final al criterio bajo el cual se amparaban las sociedades, que indicaba que, si detrás de ambas compañías se encuentra el mismo capital, el préstamo no es ni más ni menos que un pase de fondos de un bolsillo a otro.

Origen del problema
La Ley de Impuesto a las Ganancias vigente prevé una presunción de renta por intereses -que no admite prueba en contrario- cuando se verifican las siguientes condiciones:

• Existencia de una disposición de fondos o bienes en favor de terceros.

• Que ésta sea efectuada por sujetos del artículo 69 (sociedades anónimas, por ejemplo).

• Que no responda a operaciones realizadas en interés de la empresa.

Analizada la causa, la CSJN destacó que el hecho que la disposición de fondos se efectúe entre firmas del mismo conjunto económico, no impide considerar el movimiento de los mismos se haya efectuado a favor de terceros en los términos de la normativa vigente.

Esto es así, ya que cada sociedad es considerada individualmente como sujeto pasivo de la obligación tributaria.

Voces
En diálogo con iProfesional.com, el consultor impositivo Alberto Coto  remarcó que “el decisorio de la Corte tiene la particularidad de resolver un tema que, en instancias anteriores, presentó pronunciamientos en distintos sentidos“.

“Así, mientras algunas salas del Tribunal Fiscal y de la Cámara de Apelaciones se inclinaron por considerar que los préstamos entre partes vinculadas no debían generar intereses presuntos, atento a la inexistencia de un tercero; otras salas de los mismos tribunales propiciaron la postura contraria, privilegiando la personería jurídica por sobre las formas económicas”, explicó el experto.

Para Coto, el fallo de la Corte “no sólo ha puesto punto final a una antigua controversia jurisprudencial en cuanto al tema de fondo, sino que también posee repercusiones indirectas en materia sancionatoria“.

Y esto es así, debido a que el máximo tribunal entendió que “la personería jurídica de cada uno de los integrantes del conjunto económico se encontraba por encima de la unicidad económica subyacente”.

Además, especificó que si bien el aspecto sancionatorio no fue discutido en el caso “de generarse un aumento en el impuesto determinado debería admitirse en las causas actualmente en trámite, la eximición de la eventual multa por omisión, sobre la base de la existencia de error excusable, fundado tanto en la existencia de disímiles pronunciamientos jurisprudenciales como en lo novedoso de la cuestión planteada y a las dificultades que presenta”, remarcó.

A su vez, el consultor tributario, Marcelo Domínguez, señaló que “dado que el ordenamiento argentino no regula los conjuntos económicos como sujetos tributarios, cuando el artículo 73 de la Ley de Impuesto a las Ganancias alude a las operaciones realizadas en interés de la empresa, no se refiere al interés del conjunto económico, sino al de la sociedad de capital que efectúa la disposición de fondos a favor de cualquier tercero”.

“Este pronunciamiento de la Corte obliga, una vez más, a las sociedades de capital a revisar los créditos financieros al cierre, a los efectos de distinguir aquellos que les generan un interés de mercado de los que no, o los que les generan un interés inferior al del mercado“, señaló Domínguez.

Estos últimos créditos financieros son, por ejemplo:

  • Los retiros de fondos de los directores en exceso de los honorarios que les votaron,
  • Los de los accionistas, luego de haber cobrado los dividendos que les votaron,
  • Los préstamos a sociedades del mismo conjunto económico, entre otros.

“Cuando se exhiben este tipo de créditos financieros al cierre del ejercicio, resulta de aplicación la presunción del artículo 73 de la Ley de Impuesto a las Ganancias, dado que la normativa no concibe que una sociedad de capital disponga de sus fondos sin ningún interés, o que prevea uno inferior al de mercado”, aseguró el especialista.

Asimismo, Domínguez explicó que la gravabilidad de los intereses presuntos “constituye una forma de captar la capacidad contributiva que ostentan las sociedades de capital que disponen de sus fondos a favor de terceros (directores, accionistas o sociedades vinculadas)”.

En tanto, Juan Pablo Scalone, socio del estudio Enrique Scalone & Asociados, criticó la decisión de la Corte al sostener que “habiendo vinculación económica, un préstamo a tasa cero o inferior a la de mercado puede ser hecho en conveniencia de la empresa”.

“Éste debería ser entendido en sentido amplio, y no quedar restringido a lo dispuesto por la reglamentación, que estaría introduciendo definiciones no previstas por la Ley”, aseguró Scalone.

“En tal contexto, existiendo vinculación, y aunque haya independencia jurídica de los dos entes, no necesariamente se debe entender que la disposición se hizo a favor de un tercero”, concluyó el experto.

Por su parte, el consultor tributario Iván Sasovsky, destacó que “el fallo resulta de una importancia relativa que, en términos generales, cambia radicalmente el status del tema“.

“Hasta antes de que el Alto Tribunal se expida en la presente causa, la idea reinante era justamente contrapuesta con la posición determinada por la Corte”, expresó el especialista.

En esa perspectiva, indicó que “en el caso de operaciones con compañías del mismo grupo económico, la jurisprudencia previa mayoritaria expresaba que no correspondía calcular interés presunto”.

“Ello, basado en la tesis que considera que no existen terceros dentro de un `grupo económico´ enalteciendo, de alguna manera, el principio -reconocido por la Suprema Corte de Justicia- de la realidad económica, era aplicable siempre que pueda probarse por el contribuyente la existencia real de tal estructura”, explicó Sasovsky.

En efecto, el experto sostuvo que “hoy por hoy, la posición doctrinaria dominante se invierte”.

“Los argumentos desarrollados se basan en que la existencia de `grupo económico´ no vale en la argentina como estructura con personalidad jurídica propia, sino todo lo contrario, cada uno de los sujetos intervinientes son sujetos de derecho independientes del Impuesto a las Ganancias alcanzados individualmente”, indicó.

Y agregó: “No se suprime la personalidad jurídica de la sociedad dependiente ni tampoco se anula su capacidad tributaria, siendo procedente la gravabilidad de los intereses presuntos por la disposición de fondos a favor de terceros”, concluyó.

Fuente: Iprofesional.com

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